Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 iniciaron con una serie de espectaculares números que recorrieron la historia, la literatura y la música británica.
Siguió con una cuenta regresiva en la que se utilizaron globos que fueron reventando, empezando desde el diez hasta el cero.
Luego de la cuenta, un coro de niños se hizo presente mientras las imágenes de cada uno de los países que componen el Reino Unido fueron expuestas.
Mientras el coro de niños seguían cantando, un grupo de actores entró a escena representando a los primeros habitantes de la campiña inglesa.
Minutos más tarde, la tradicional campiña fue quedando atrás mientras se abría paso a la sociedad industrial.
Luego de la Revolución Industrial, se presentó un momento de homenaje a los combatientes británicos caídos durante las dos guerras.
La sociedad industrial abre paso lentamente a las luchas por los derechos y los grupos sindicales, al tiempo que la sociedad del siglo XX.
En uno de los momentos que causó mayor gracia entre los asistentes alrededor del globo, el actor Daniel Craig, representando al famoso espía 007 James Bond, llegó junto a la reina Isabel II, representada por nada más y nada menos que su Majestad, quien por primera vez en su vida actuó.
La reina y Bond emprenden un viaje en helicóptero recorriendo puntos históricos de la capital británica hasta llegar al Estadio Olímpico, donde ante la sorpresa de todos, la cabeza de la familia real inglesa “saltó” en Paracaídas.
Ya con la presencia de la reina en el Estadio, la bandera del Reino Unido ingresó portada por representantes de los diferentes cuerpos del ejército británico.
La bandera fue izada mientras un coro de niños, entre los que habían algunos sordos, entonaba el himno nacional británico, el tan reconocido “God save the Queen”.
Instantes luego, se brindó un homenaje al trabajo realizado con los niños con capacidades diferentes en el servicio de salud pública británico.
Llegó el momento en el que los niños debían ir a dormir durante la representación, pero antes, era tiempo de leer un cuento. Y no podría haber alguien mejor para el momento literario que J. K. Rowling, la escritora que creó la saga “Harry Potter”, quien leyó un párrafo del cuendo de Peter Pan.
Mientras tanto, un “ejército” de grandes villanos de la literatura británica entre los que se podían ver a Lord Voldemort, Cruela de Vil, Capitán Garfio y otros más. Pero la ayuda para los pequeños en problemas no se hizo esperar y una tropa de Mary Poppins, descendieron del cielo “armadas” con el tradicional paraguas de la “Nanny” más conocida en el mundo.
En otra de las grandes sorpresas de la noche, el reconocido comediante Mr. Bean formó parte de la Orquesta Sinfónica de Londes que ejecutó la música de la película “Carrozas de Fuego”, inspirada en los Juegos de Berlín 1936.
Pero el recorrido no se detuvo solamente en lo histórico y lo literario, no podía faltar la alusión a la música contemporánea, algo en lo que el Reino Unido se encuentra a la cabeza. Durante doce minutos se pudo escuchar a grandes grupos británicos como The Jam, Eric Clapton, The Beatles, Eurythmics, Sex Pistols, The Rolling Stones, Queen, David Bowie, New Order, Prodigy, Underworld, Blur, Muse, entre otros.
Cumpliendo con la antigua puntualidad británica, luego de una hora y veinte minutos, los números artísticos llegaron a su fin para dar paso al tradicional desfile de las delegaciones nacionales. La primera en ingresar, como es costumbre, fue la delegación de Grecia.
La delegación paraguaya ingresó al Estadio Olímpico con el nadador Benjamin Hockin a la cabeza con la tricolor en manos.
Cumpliendo con la antigua puntualidad británica, luego de una hora y veinte minutos, los números artísticos llegaron a su fin para dar paso al tradicional desfile de las delegaciones nacionales. La primera en ingresar, como es costumbre, fue la delegación de Grecia.
La delegación paraguaya ingresó al Estadio Olímpico con el nadador Benjamin Hockin a la cabeza con la tricolor en manos.
Luego de casi hora y media de desfile, durante el que pasaron cerca de 10.000 atletas, llegó el momento de los ceremoniales, durante el cual resaltó el discurso de la reina Isabel II que declaró oficialmente abiertos los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Al momento del ingreso de la Bandera Olímpica, se presentó otro momento cargado de emotividad cuando Cassius Marcellus Clay Jr., “Muhammad Ali”, ingresó. Las ovaciones no se hicieron esperar.
El momento en el cual la mayor incógnita de los Juegos Olímpicos sería develada se acercaba, luego de 70 días de recorrido la antorcha olímpica llegó al estadio, donde un grupo de jóvenes promesas del deporte británico se encargaron de llevarla alrededor del predio.
Durante el desfile de las delegaciones, cada una de las representaciones ingresó con un objeto de metal, parecido a un pétalo que uno a uno fueron quedando en el centro del estadio, sin entender bien para qué hasta el momento cumbre de la Inauguración.
Los 204 pétalos (uno por cada delegación) se fueron encendiendo uno tras de otros y fueron elevándose hasta quedar convertido en una especie de flor de fuego. El secreto del pebetero había sido develado.
Tras el encendido del pebetero marcó presencia en el Estadio, el ex Beatle, sir Paul McCartney, quien con su “Hey Jude” cargó de lágrimas de más de uno de los presentes.
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23:59
Leo




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