No se había cumplido el segundo minuto de la primera parte y Colombia ya estaba abajo en el marcador. Un descuido en la zaga tricolor permitió que Casemiro conectara un cabezazo para romper el cero.El gol se gestó luego de que los auriverdes cobraran un tiro de esquina. Óscar, delantero brasileño, cobró en corto para Alexandro, quien levantó el centro al corazón del área a donde Casemiro llegó con superioridad y decretó el 1-0 parcial.
Los dirigidos por Eduardo Lara no reaccionaron sino hasta el minuto 20, cuando Santiago Arias corrió la banda derecha y habilitó a Andrés ‘Manga’ Escobar, quien ingresó al área con una de sus ya acostumbradas gambetas, pero su remate salió desviado.
Colombia siguió insistiendo con más ganas que orden. El combinado patrio careció de profundidad, mal que lo ha acompañado desde el inicio del certamen continental y que se vio reflejando en este compromiso.
Brasil, por su parte, jugó a su ritmo, y pese a no ser su mejor partido, lució peligroso y efectivo en el al arco colombiano. A partir del minuto 35 los juveniles nacionales mejoraron, tal vez porque Brasil aflojó en la marca y permitió que el equipo colombiano inquietara a su portero Gabriel en un par de ocasiones. El 1-0 resultó apenas lógico por lo mostrado por ambas escuadras en los primeros 45 minutos.
Para la segunda parte el juego fue decayendo en emociones. Brasil lució conforme con el resultado, mientras que Colombia se vio más inquieto en busca del empate. Sin embargo, sus intentos morían o bien en los volantes de marca del rival, o bien con remates de media distancia como última opción para llevar peligro en el arco defendido por el portero Gabriel.
En un intento tal vez desesperado, el técnico Eduardo Lara, al minuto 20 de la segunda parte, envió al terreno de juego a Fabián Castillo, en remplazo de Michael Ortega, quien distó mucho de aquel jugador alegre e irreverente que dio a conocer el Deportivo Cali.
No obstante, el ingreso de Castillo de nada sirvió, pues el delantero que venía de estar entre algodones no aportó mayor cosa al ataque tricolor. Al contrario, la selección nacional por poco recibe el segundo gol al minuto 25, cuando perdieron la pelota en la mitad de la cancha. El delantero Óscar, de Brasil, recuperó el esférico que de inmediato envió a Neymar, este último se internó en el área y de primera remató cruzado abajo, pero la pelota se estrelló rebeldemente en el vertical. El rebote lo capitalizó de nuevo Óscar, pero su remate no tuvo buena dirección.
A partir de este momento, Colombia pareció reaccionar y por momentos acorraló a los brasileños, quienes se vieron cansados y sin piernas. Los ataques del combinado patrio siguieron siendo desordenados y tan sólo algunas escaramuzas hacían pensar en el empate.
La igualdad nunca llegó, los cambios y movimientos tácticos en Colombia no surgieron efecto y Brasil ,sin ser el equipo contundente que todos conocen, aprovechó de nuevo un error en la salida tricolor para poner cifras concretas al marcador. Esta vez el encargado de convertir fue Diego Mauricio, al minuto 43, de potente remate.
Así las cosas, Colombia se ve cada vez más lejos de los Juegos Olímpicos y con un futuro gris para enfrentar el Mundial de la categoría, del cual es sede. Por ahora el panorama para los juveniles no se ve para nada alentador y al parecer a Eduardo Lara las mieles del triunfo hace rato que no lo cubren.
Elespectador.com
23:59
Leo



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